WORK IN PROGRESS
La infancia de Paz Arés Osset en Sidi Ifni, una ciudad costera en el desierto del Sahara Occidental, es una etapa profundamente formativa y rica en experiencias que dejaron una huella imborrable en su personalidad y su obra artística. Nacida el 29 de octubre de 1954, Paz creció en un entorno que era una fusión vibrante de culturas, paisajes deslumbrantes y eventos históricos significativos.
Desde muy temprana edad, Paz estuvo rodeada de la belleza natural de Sidi Ifni. El entorno de la costa atlántica marroquí, con sus playas doradas, el vasto océano y el árido desierto, se convirtió en el escenario de sus primeros juegos y exploraciones. La casa de la familia Arés, con su jardín delantero, higuera y gallinero en el pasaje trasero, proporcionó un espacio seguro y estimulante para que Paz y sus hermanos crecieran. Estos primeros años estuvieron llenos de aventuras al aire libre, donde Paz desarrolló un profundo amor por la naturaleza y un sentido de asombro ante la majestuosidad del entorno.
El sonido del gallo y el trompetista del ejército al amanecer marcaban el ritmo de sus días, simbolizando la mezcla de lo tradicional y lo moderno en su vida cotidiana. Estos sonidos se convirtieron en una parte integral de sus recuerdos, representando la estabilidad y la rutina en un mundo que estaba en constante cambio debido a las tensiones geopolíticas.
La influencia cultural de Sidi Ifni fue igualmente significativa. Crecer en una colonia española en África le permitió a Paz experimentar una rica mezcla de tradiciones españolas y marroquíes. Este entorno multicultural fomentó una apreciación profunda por la diversidad y la resiliencia, aspectos que se reflejarían más tarde en su obra artística. La interacción con diferentes culturas y costumbres le dio a Paz una perspectiva amplia y comprensiva, permitiéndole crear obras que resuenan con una audiencia global.
Las experiencias tempranas de Paz estuvieron marcadas por eventos significativos como la Guerra de Ifni (1957-1958). Este conflicto, que surgió en el contexto de la descolonización de África, tuvo un impacto profundo en la región y en la vida de Paz. Vivir en una zona de conflicto expuso a Paz a la realidad de las tensiones internacionales y la importancia de la resiliencia. A pesar del peligro y la incertidumbre, la comunidad de Sidi Ifni mostró una notable solidaridad, una lección que Paz llevaría consigo a lo largo de su vida.
En medio de estos desafíos, Paz encontró refugio y alegría en las actividades creativas. Desde una edad temprana, mostró una inclinación por el teatro, la música y la lectura. A los siete años, ya estaba creando y protagonizando sus propias obras de teatro, participando en coros y danzas, y disfrutando de la lectura. Estas actividades no solo fomentaron su creatividad y habilidades expresivas, sino que también le proporcionaron un sentido de propósito y pertenencia.
La llegada de su hermana Teresa en 1959 y la mudanza a un chalet de dos plantas marcaron una nueva etapa en su vida. El nuevo hogar, ubicado detrás del faro y rodeado de vecinos como el Almirante de Marina, ofrecía más espacio y comodidades. La habitación de Paz, con su balcón orientado al Este, se convirtió en un lugar especial donde podía reflexionar y dejar volar su imaginación. Este espacio personal, inundado por la luz del amanecer, inspiró muchas de sus futuras obras artísticas.
El legado africano de Paz, combinado con su amor por la literatura, se reflejan en su obra de manera profunda. Los recuerdos de juegos, amistades y momentos intensos en Sidi Ifni continúan inspirando su arte. La mezcla de culturas de España y África, junto con sus reflexiones sobre la democracia y las tradiciones tribales, enriquecen su visión y su capacidad de conectar con diversas audiencias.
En resumen, la infancia de Paz Arés Osset en Sidi Ifni fue una etapa de descubrimiento, formación y profunda influencia. Los años pasados en esta región vibrante y diversa no solo moldearon su carácter y su perspectiva del mundo, sino que también dejaron una huella duradera en su creatividad y su obra artística. Paz lleva consigo las lecciones aprendidas y los recuerdos de su infancia, utilizando estas experiencias para crear obras que celebran la diversidad, la resiliencia y la belleza de la vida.